2 DE AGOSTO

EL MISMO DIA

MEMORIA DE SAN ESTEBAN, PAPA Y MARTIR

DIGNIDAD DEL BAUTISMO. — El recuerdo del Papa Esteban I llena de un perfume de antigüedad la santidad de este día. La gloria especialísima de Esteban consiste en haber sido en la Iglesia el guardián de la dignidad del Bautismo. El Bautismo dado una vez, ya no se renueva, pues el carácter de Hijo de Dios que imprime en el cristiano es eterno; y esta inefable dignidad del primer Sacramento no tiene ninguna dependencia con las disposiciones o el estado del ministro que la confiere. Ya sea Pedro el que bautiza, como dice S. Agustín, ya sea Pablo o Judas, aquél queda por ello bautizado en el Espíritu Santo, sobre el cual descendió en el Jordán la divina paloma. Tal es la adorable munificencia del Señor con respecto al más indispensable de los medios de salvación, pues no es menos válido el bautismo administrado por el cismático o hereje que se ha separado de la Iglesia, o por el mismo pagano que todavía no pertenece a ella con la condición de observar en su esencia el rito exterior y de tener la intención de hacer lo que hace la Iglesia.

En tiempo de Esteban I, esta verdad que hoy nadie ignora aparecía con menos evidencia. Célebres Obispos, a los cuales su virtud y ciencia les habían merecido la veneración de su siglo, querían que se hiciera pasar de nuevo por el baño de la salvación a los convertidos de las sectas disidentes. Mas la asistencia prometida a Pedro apareció más divina aún en su sucesor; y mientras mantenía la disciplina tradicional Roma salvó la fe de las Iglesias por medio de Esteban. Testimoniemos nuestra gratitud al Santo Pontífice por su fidelidad en la guarda del depósito que es el tesoro de todos; y pidámosle que proteja no menos eficazmente en nosotros la nobleza y los derechos del santo bautismo.

ORACIÓN. — “Oh Dios, que nos alegras con la anual fiesta de tu santo mártir y Pontífice Esteban: haz propicio que nos alegremos también de la protección de aquel cuyo natalicio celebramos. Por Jesucristo nuestro Señor.” Amén.

* San Esteban fué originario de Roma. Era sacerdote cuando sucedió al Papa Lucio el 12 de Mayo de 245. Gobernó la Iglesia en un periodo de paz. Proclamó la autoridad de la Sede Apostólica sobre los demás Obispos, recordó que Roma era la guardiana infalible de la tradición y condenó a los que creían que el bautismo conferido por los apóstatas o herejes era inválido. Después de su muerte, ocurrida el 2 de Agosto de 257, fué puesto en la cámara de los Papas en el cementerio de Calixto. Los antiguos documentos no mencionan que haya muerto mártir.